Mujer (del latín mulier, -eris) es la persona del sexo femenino. Mujer también remite a distinciones de género de carácter cultural y social atribuidas a la mujer así como a las diferencias sexuales y biológicas de la hembra en la especie humana frente al macho. Mujer hace referencia a lo femenino y en el aspecto reivindicativo a la igualdad de derechos defendida por el feminismo.
El movimiento feminista ha perseguido el reconocimiento de la igualdad de oportunidades y la igualdad de derechos
para las mujeres. Las dificultades para obtener este reconocimiento se
han debido a factores históricos, en combinación con las costumbres y
las tradiciones sociales. Actualmente, debido a los cambios económicos,
el apoyo del poder económico y las reivindicaciones del movimiento
feminista y otros movimientos de derechos humanos, las mujeres tienen
acceso a carreras profesionales y trabajos similares a los de los
hombres en la mayor parte de las sociedades. En muchas sociedades
modernas las mujeres tienen plena igualdad jurídica tanto en el ámbito
laboral como en el familiar, pudiendo ser cabezas de familia, detentar
cargos altos tanto en política como en grandes empresas. Así que se
podría decir que las condiciones de las mujeres han mejorado.
Algunas corrientes feministas resignifican la palabra mujer,
entendiéndose que la categoría mujer esta estrechamente vinculada a la
expresión de genitalidad, por lo que frecuentemente se presupone que
mujer es aquella cuya expresión gonádica es igual a XX. Esta
articulación discursiva se soporta sobre fundamentos biológicos y
esencialistas. La naturalización del concepto impide su cuestionamiento,
dogmatizándolo. Sin embargo, desde diferentes corrientes feministas,
esto ha sido criticado. El rol sexual y el ejercicio de la sexualidad
son en sí mismo, construcciones socioculturales motivadas por un
mecanismo de control social,
y de una reproducción de las estructuras de poder. Además, la categoría
mujer se conceptualiza en tanto que opuesta a la categoría hombre,
formando así un binomio, mutuamente excluyente, a partir del cual se
articula la distinción de sexo (femenino - masculino, respectivamente).
En esta situación existe opresión social cuando las personas no
reproducen los esquemas preestablecidos de acuerdo a lo esperado,
limitando la diversidad sexual, omitiendo y dejando al margen fenómenos
como la transexualidad y la intersensualidad
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